Son Inma y Miguel, diseñadores creativos que ayudan a pequeñas grandes marcas a mostrarse y destacar. Diseñadora web y diseñador gráfico respectivamente, tenían muy claro desde el principio que querían unas imágenes que reflejaran y englobaran sus valores y su manera de trabajar.
Cercanía, local, equipo, naturalidad y creatividad entre otras eran sus palabras clave. Localizamos la sesión en un viñedo de cepas viejas, en el que cada árbol era único, auténtico y duradero. Era el lugar perfecto para representar su espacio de trabajo y mostrar, por un lado el valor de la presencia digital de negocios tradicionales y por otro, la importancia que tiene para ellos conocer el terreno de cada proyecto con el que trabajan. Estar en contacto con su tierra y ayudarles a sembrar, regar y abonar para que cosechen buenos resultados.
La luz del atardecer y las hojas de las viñas, las mejores aliadas para generar calor y naturalidad. La complicidad, creatividad y confianza de Inma y Miguel los ingredientes perfectos para mostrar cercanía y profesionalidad.