Lugar – un bosque mágico en un rincón de Illa de Arousa
Mi zona de confort soy yo, cobijada en mí misma Conmigo puedo estar en cualquier lugar sin sentirme sola. Mi compañía suma, me abraza. Es cálida y respetuosa.
Desde fuera no lo apreciarás, pero en mi abrazo converso con lo que perciben mis sentidos. Suelo ver, oír, oler y notar mejor.
En la magnitud de la naturaleza, mi cuerpo es mi refugio. Una roca en mitad del bosque puede ser el sitio perfecto. Puedo quedarme o irme. Puedo moverme sin irme. Mi cuerpo es mi vehículo. Mi imaginación, mi billete de ida y vuelta.
He aprendido a guardar en mi pecho el calor excedente para regalar cuando algo o alguien lo necesite. Estoy aprendiendo a dejar mi espalda descubierta para recibir el calor de otrxs, un abrazo, y compartir mi lugar preferido.